18 de diciembre de 2012

Un pequeño paso para el PSG, un gran paso para Francia



Llegó el día D, 16 de diciembre de 2012, la hora H, 21:00, era el momento de disfrutar de uno de los mejores partidos que se pueden ver hoy en día. París anochecía tranquila, el frío dio tregua a las 50.000 almas que se reunieron en el Parque de los Príncipes. Las luces de la Torre Eiffel indicaban que era Navidad, pero esto no importaba, no este día. El estadio se llenó por completo y el ruido ensordecedor que los allí presentes producían hacía indicar que algo grande estaba a punto de ocurrir. Y de repente los protagonistas, Ancelotti y Garde ya habían decidido que armas utilizar sabiendo que el mínimo detalle podía inclinar la balanza a su favor. Entre tanto alboroto surgió el silencio, salían los héroes de esta bonita batalla.

Ancelotti fue valiente en la elaboración de su 11, el conservadurismo de la escuela italiana dejó pasó a una alineación ofensiva. Sirigu en la portería, laterales de largo recorrido como Maxwell y Jallet, músculo en el doble pivote con Matuidi y Motta y delante de ellos, talento. Pastore, Lavezzi, Ménez e Ibrahimovic. Toda una legión para atemorizar a los ¨leones¨.

Ancelotti tiene un nuevo reto en París/ Reuter


En el banquillo de enfrente Garde no dio muestras de sorpresa, tampoco se achantó en el estadio de su principal rival por el título. Vercoutre al arco, presión con Malbranque, Fofana y Gonalons, arriba también talento. Las bandas serían exprimidas por Bastos y Lisandro López, la pólvora corría a cuenta de Bafetimbi Gomis.

Remi Garde, juventud y valentía para el Lyon/ Madfootballer


Y el balón echó a rodar despejando los nervios y calentando el ambiente. El primero en probar fortuna fue el brasileño Bastos con su habitual chut seco. Los locales no querían dar muestras de inferioridad y replicaron con Lavezzi. Volvía la zancada del Lyon con Bastos y Gomis, pero el gol no llegaba con lo que seguía la misma intensidad por parte de ambos. En un instante los cánticos de la hinchada fueron silenciados por la madera. El argentino Lisandro remató con la zurda un balón en profundidad que fue repelido por el poste y se perdió por la línea de banda tras pasearse por la de gol. Se iba a llegar al descanso con un Lyon más incisivo aunque la calidad parisina cambió el rumbo del partido y tal vez de la liga. Ibrahimovic, sin apenas ocasiones, centró el balón desde la derecha y allí, en el área, entró Matuidi con todo para cabecear al fondo de la red. Gol del PSG y descanso.

Ibrahimovic tuvo un buen papel como asistente/ Gettyimages


Comenzaba el segundo tiempo y los locales no daban muestras de encerrarse atrás para mantener el resultado. Un cada vez más inspirado Pastore se asoció con el delantero sueco, se deshizo de su marcador con un caño y solo Vercoutre le estropeó su gran maniobra. El susto retraso las líneas del Olympique por lo que el PSG siguió atacando, la mejor ocasión sería para Jallet que remató un balón rechazado y rozó el poste derecho. Garde mostraba un rostro serio, su equipo no estaba respondiendo en este segundo tiempo y los locales de daban muestras de debilidad. En esos momentos ya era tarde, los hombres de Ancelotti no dejaron a los de Garde pisar los dominios de Sirigu. El partido murió poco a poco, no sin antes de una nueva locura de Ibrahimovic que golpeó la cabeza de Lovren. Un mal gesto que no empañó un encuentro que estuvo a la altura de las expectativas.

Matuidi fue el goleador de la noche/ tododeporte.com


Con esta victoria por la mínima son los parisinos quienes dan un pequeño pero importante paso por el título, son líderes aunque compartiendo este protagonismo con el propio Lyon y con el Olympique de Marsella. Gracias a esto la Ligue 1 da un salto de gigante en el mundo del fútbol, con el resto de ligas europeas casi decididas serán muchos los que se empiecen a fijar en el fútbol francés. Un buen punto de partida fue este PSG-Lyon, pero habrá más.

Pablo Hoz Villanueva
@pablohozv

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